Tras nuestra aventura nocturna por las calles de Xi’an, al fin llegamos al restaurante que nos recomendó el taxista. ¡ Y vaya restaurante ! Estaba en una planta alta de un edificio, y se notaba que era un sitio muy elegante. Parecía un típico restaurante de negocios, y alli no habia ningun occidental, así que la primera impresion fue muy buena.
Cuando llegamo, inmediatamente nos convertimos en el centro de actención. Se notaba que no pasaban muchos extranjeros por allí, y rápidamente llegó el jefe para sentarnos. Lo que más me llamó la atención de este sitio era que teniamos a 5 camareros para nosotros solos
. Era una pasada, de la que se te acababa la cerveza del vaso, aparecia una china y te lo rellenaba. Lo mismo con los platos. Y ya el colmo fue cuando pedimos servilletas; vino una china con una bandeja, y un paquete de servilletas cerrado… ¡¡¡ para que le dieramos el visto bueno !!!. Como si fuera un buen vino, le decimos que vale, que esta bien, y las abren alli delante nuestro, para que comprobaramos que eran nuevas. Ya os decia antes que era un restaurante muy elegante.
Y vamos a lo que interesa. Eramos 4 personas y pedimos varios platos para todos. Primero llego un plato de pato marinado. Estaba frio, y era parecido al embutido que tenemos aqui, pero en bloque. Muy rico. Después llego el primer plato exótico: pulmónes de vaca, aquí tenéis la foto:
Éste plato era muy parecido a nuestros callos. Tanto en su textura gelatinosa, como en su sabor. Bastante rico (si te gustan los callos, claro). El siguiente plato fue de cerdo. Pero no como se prepara aqui. Imaginaos un corte del cerdo desde la piel, pasando por la grasa hasta llegar al musculo. Pués el plato eran cuadrados grandes de estos cortes. Estaba cocinado de tal forma que la enorme capa de grasa tenia sabor dulce, y la carne salada. A mi me gustaron mucho, pero a Veronica no le entusiasmaron
El siguiente plato que veis en la foto fue el mas rico de todos. Estaba el pedazo cuenco que veis, con fuego debajo. Alli te hacian un caldo de verduras, no se exactamente cuales, pero tenia mogollon. tambien le echaban setas. Cuando ya estaba muy muy caliente, habia que echar los pedazos de ternera, y dejarlos cocer. Viene a ser algo asi como una foundie, pero cociendo la carne en vez de freirla. Cuando ya estaba bien hecha, se pasa a unos cuencos individuales con una salsa picante. El resultado: mmmmmm ricooooooo.
Lo siguiente y último fue lo mas extraño: un guiso de pollo con tortuga y arroz. La carne de tortuga es muy rica, similar a la de los calamares. Tiene una textura chiclosa, y sabor a pescado. En el guiso estaba muy buena. A parte de la tortuga, habia muchas mas cosas raras para comer, pero tampoco nos arriesgamos demasiado
. Habia babosas, caballitos de mar, patas de gallina… y un monton de cosas mas que no sabiamos que eran ni con la foto.
Al final, toda la comida (platos muy grandes), tres botellas de cerveza de 600, dos cocacolas, las servilletas
, y el excelente servicio; nos costó en total 220 yuanes: unos 22 € al cambio. Increíble. Por supuesto que nos hicimos la foto de rigor jejeje
La vuelta al hotel la hicimos andando, nos quedaba muy cerca. Por el camino nos encontramos con el museo de ciencia y tecnologia, con una entrada un tanto… ¿efectista?:
Un poco más adelante vimos algo muy peculiar. En China es bastante habitual dormir en la calle, pero no me refiero a cuestiones de indigencia, que tambien la hay. Hay gente con su casa, que con el calor que hace se convierte en un horno, asi que es mas agradable dormir fuera…
Y por ultimo, mirad como se llama la compañia de basuras de Xi’an… espero que no se lo tomen en serio XD
Y aquí termina el post. Al día siguiente fuimos a visitar el ejercito de los Guerreros de Xi’an. Una pasada, ya veréis.











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