“No existe una soledad mas profunda que la del Samurai, a no ser la del tigre en la selva… tal vez” (Bushido, código del Samurai)
Con estas palabras comienza El Silencio de un Hombre (Le Samouraï, 1967), una desgarradora disección de la soledad del ser humano, y de la firme creencia en unos principios, en un código, hasta sus últimas consecuencias.
Le Samouraï es la historia de Jef Costello, un tipo solitario, frío y calculador. Casi núnca habla, y aparenta no tener sentimientos. Parece estar más alla de lo humano. Y sigue un estricto código, unas normas, que nunca rompe. Es asesino profesional. El mejor. Planea minuciosamente todos sus pasos, y nunca comete un error. Sin embargo en su último trabajo, la gente que lo ha contratado se vuelve contra él, e intenta matarlo. Aqui comienza el peligroso juego del gato y el ratón. Con el hampa parisina y la policía tras sus pasos, Jef solo cuenta con dos cosas para sobrevivir: su astucia y su código.
Esta trama tan simple le sirve a Jean-Pierre Melville para crear una Obra Maestra del cine negro, con tal profundidad y tantas lecturas, que incluso hoy en dia sigue debatiendose su significado. Por supuesto que es cine policiaco, y del bueno, pero es mucho más. Resulta paradojico que un personaje tan distante nos pueda parecer tan perturbadoramente cercano. Nos interesamos por el, por lo que hace, pero sobre todo por qué lo hace. En un Paris fantasmal, rodeado por nada mas que la absoluta soledad, el espectador luchara por encontrar algun otro sentido a la vida de Jef que no sea el mismo vacío. Pero el sentido esta ahí, y quedará inevitablemente desvelado en uno de los finales mas crudos y enigmáticos, pero a la vez más bellos en su simplicidad que nos haya dado jamas el cine.
Nunca con tan pocas palabras se arrojaron al espectador tantos sentimientos. Y digo arrojaron porque la interpretacion de Alain Delon como Jef es sobrecogedora. Basta un gesto, una mirada o una pose para transmitirnos toda esa soledad, todo ese vacío, pero tambien esa determinación absoluta e inquebrantable que guía sus pasos. La mejor interpretación de su carrera, con un personaje memorable.
Le Samouraï es una Obra Maestra Absoluta del cine de todos los tiempos, nadie deberia perdersela.





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