En términos cinematográficos un hombre que dispara con sombrero es mucho más impresionante que otro que lo hace con la cabeza descubierta. El porte del sombrero equilibra un poco el revólver en el extremo de la mano.
Archivos para 22/05/07
Hoy quiero hablaros de una grandísima Obra Maestra del Cine. Un clásico. Le Doulos (1962) es una película del genero “Polar” o cine policiaco francés. Se trata de una película de la primera etapa de Jean-Pierre Melville, uno de los grandes, con quién el film noir que tanto gusta alcanza su máxima expresión.
En esta historia Maurice es un experto ladrón que ha pasado seis años en la cárcel por un robo anterior, y acaba de salir a la calle. Como suele suceder en estos casos, lo primero que hará sera reunirse con sus antiguos conocidos para reengancharse a su anterior vida y volver al trabajo. Sin embargo, hay un nuevo tipo dentro de su círculo: Silien. Magistrálmente interpretado por Jean Paul Belmondo, Silien es un tipo frio y distante, que rara vez muestra sus sentimientos, y que tiene fama de ser un confidente de la policía.
Pero Maurice necesita el dinero, asi que no hará caso de habladurías, y se meterá de lleno en el trabajo. Asi arranca esta apasionante historia de policías y ladrones a la antigua usanza, de las que ya no se hacen. Y es que como corresponde al género, se trata de una película que trata con crudo realismo, sin florituras ni concesiones a la galería, el mundo del hampa. Con sus victorias y fracasos, con sus busquedas de venganza y redención, y con su inevitable fatalidad, siempre presente, y de la que nadie puede escapar.
Una de las cosas que mas me gustan de la peliculas clásicas del cine negro es el estricto código de conducta que rige los actos de sus protágonistas. De acuerdo, son criminales, pero tienen normas, y esas normas deben respetarse más que la propia ley. Se basan en la amistad, la lealtad y el honor, y todos estan sujetos a ellas. Porque más alla de polis y cacos, Le Doulos nos habla de esas tres cosas. Se trata de las relaciones entre las personas en un mundo muy duro, no importa en que bando esten, y si están dispuestas a cruzar la línea. Como nos avisa la primera frase de la pelicula: “Hay que decidir entre mentir… o morir”
El aspecto visual es soberbio, usando las luces y las sombras casi como un protagonista más de la película. Y el guión nos mantendra en vilo durante la hora y media escasa de metraje, intentando averiguar los “qués”, pero sobre todo y mucho mas interesante, los “porqués”.
Si queréis disfrutar de una Obra Maestra del suspense y el cine negro, a verla de cabeza. Fucking Masterpiece, que diría aquel.






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